El movimiento "Me too" que trata sobre todas aquellas mujeres que de alguna manera han sido o se han sentido agredidas sexualmente ha desatado una cadena de víctimas que salen a expresar todo lo que han vivido. En Colombia, muchas personas durante muchos años, hombres y mujeres, han denunciado agresiones de tipo sexual y no se ha creado ningún movimiento defendiendo a todas las fuertes víctimas que se atreven a dejar los prejuicios y confesar. Sólo hasta hace una semana cuando una periodista denunció valientemente su experiencia, los medios no han dejado de hablar de tal hecho.
La verdad es un poco abrumante y desesperante que no se hable en Colombia de otro tema sino el de tratar de adivinar quien fué tal agresor, que su víctima, por motivos personales no quiere denunciar. Primero que todo, esta víctima, muy valiente su acto y todo, pero ha puesto en tela de juicio el nombre de absolutamente todos los que han sido sus jefes ya que otras periodistas, que parece que no tuvieran más noticias, se han encargado de tratar de adivinar quien fué. Una manera irresponsable de tratar algo el tema, porque si bien fué solo uno el agresor, diez están en boca de quienes el morbo puede más que la inteligencia.
Yo quisiera saber por qué, si hace un tiempo, un periodista también reconocido denunció su caso en una columna de un medio importante en el país, no se tomaron el tiempo de tratar de adivinar e indagar a fondo quién y por qué lo hizo, porque es hombre? Dedican más de 3 horas al día su tiempo al aire para entrevistar a más periodistas que puedan saber el paradero de tal agresor. Redes sociales están atestadas de videos, columnas y comentarios sobre un supuesto agresor. Entonces esta copia del movimiento "me too" es una colombianada más que pasó de víctimas denunciando una agresión a periodistas morbosos tratando de ser detectives.
Es cierto que son más las denuncias de mujeres que hombres, tal vez las mujeres somos más propensas a salir y hablar del tema, ya que para los hombres es casi una condena a su sexualidad. Lo cual me parece ridículo pero tan real como que los medios se encargan de darle más fuerza a la denuncia de una mujer que la de un hombre cuando en ambos casos, el trastorno psicológico puede ser exactamente igual.
Las razones por las cuales la periodista agredida no quiere divulgar su agresor son solamente de ella y cada medio de este país y cada persona debe respetarla, sea cual sea nuestra opinión al respecto. O es que para que sea más creíble la versión tiene que haber otro nombre de por medio?. La gente solo promueve el querer saber quien fué, por morbo y no por en realidad condenar a tal salvaje. Esta señora tiene un esposo y una familia, y si ella ha decidido mantener en anonimato una parte de su cruel experiencia, los medios principalmente si condenan tales hechos deben respetar tal decisión. Pero, invitar a sus programas a personas que solo quieren un ratico de fama jugando al "tín marín" a ver quién cae, es promover, a mi parecer, más agresión psicológica a tal hecho.
Inviten a más personas, hombres y mujeres a denunciar sus casos, traten a hombres y mujeres por igual, escuchen y armen un movimiento que sea idóneo, que sea digno de respeto. Pero los mediocres medios en Colombia, se encargan es de destrozar todo aquello que les llega a su paso con tal de conseguir un rating que con noticias inteligentes no pueden.