En este ultimo año se han presentado cambios a nivel laboral, unos muy buenos y otros no tanto. En este proceso, más que aprendizaje laboral, hemos (hablo por dos) experimentado una falta de educación enorme en la ciudad.
Las personas carecen de eso que se llama decencia. Aquí en esta ciudad a la que me ha tocado “acostumbrarme” a que la jocosidad es parte de todo, faltó educación en colegios y en casa. Aquí esa jocosidad es impresionantemente incómoda y no sé por qué lo que debe ser serio lo toman a burla. Es una falta de carácter disfrazada para que sus terribles modales puedan ser excusados.
Cuando alguien en el ámbito laboral provee su teléfono para que “cualquier duda, puedes escribirme tranquilamente”, es para responder a quien hace dicha pregunta. Si vas a ignorar porque tu falta de educación y de personalidad te da esa señal en el cerebro, pues abstente de darle a alguien tu tesoro más intimo, tu teléfono. A mí me ha pasado y no en una empresa, en muchas y empresas a nivel nacional pero con sede en esta parte del país, que entras a un proceso laboral, te entrevistan, sales de maravilla y a la semana escribes para saber cuál ha sido el camino que han tomado, si sigues o no en dicho proceso y NUNCA he tenido una respuesta. Mi mensaje es absolutamente ignorado.
He empezado a pensar que debo retomar mis clases de comunicación, de escrito, de edición y llamar a donde he trabajado y donde he sido felicitada por mis aptitudes para redactar, etc y disculparme por haber hecho tan pésimo trabajo y obvio, ellos por hacerme creer lo contrario. No sé si somos nosotros los que no sabemos redactar un simple mensaje en whatsapp o nos pasamos de cordiales cuando aquí lo que funciona es la chabacanería. Y eso aplica no solo para empresas, me escriben intensamente un correo, mil mensajes, pidiéndome una cotización de mi empresa y resulta que cuando uno escribe o llama a preguntar si la pudieron revisar, si tienen algún comentario, el silencio es abismante.
La verdad culpo a los profesionales de recursos humanos de cada empresa, porque lo que les falta de educación espero que no lo experimenten cuando estén del otro lado de la mesa y a los colegios que muy cara la mensualidad y bastante barato lo que les enseñaron para la vida. Porque no es algo que solo me ha pasado a mí, es un tema que le ha pasado a miles en el ámbito laboral; es decir, es una mala práctica que viene con el diploma y las funciones de dichos "profesionales".
Parece un post lleno de rabia, lo es. A mí se me hace imposible creer que alguien no tenga el tiempo para escribir un “Gracias por participar, decidimos tomar un nuevo camino”, “Gracias por tu cotización, decidimos tomar otro camino”, “Gracias por tu participación pero tu nos pareces terrible”, lo que sea pero que nos respondan lo que uno pregunta. Y me rehuso más a pensar que eso sea tan común en una ciudad tan amable y tan “jocosa” como esta.
Dicen que la gente es más decente en su trabajo que en su vida cotidiana, no quiero imaginarme cómo son estos personajes en su vida común si en su trabajo son un desastre. Y no digo que soy perfecta, pero disto mucho de ignorar a la gente. Ignoro mensajes en conjunto, videos religiosos de más de 30 segundos pero creo que las razones son obvias.
En conclusión, todos esos que critican a los estudiantes que están por las calles del país gritando y pidiendo más presupuesto para su educación, deben pararse de sus puestos y unírseles. No les cuesta nada, igual, su trabajo lo dejaron de hacer hace rato. Ganarán mucho porque al menos, tal vez, le dan una nueva oportunidad a alguien que sí haya tomado la clase de urbanidad que ellos no tuvieron la dicha de hacerlo.