El último "escándalo" nacional, ha sido el maltrato psicológico, físico y económico que le hace un concejal de la república a su mujer y por el cual, luego de veinte años de matrimonio, deciden separarse. Maltrato que se ha sometido la mujer ya que dedicó su vida de casada al hogar.
Este post no se refiere al hecho como tal, no soy investigadora profesional para saber y juzgar si tal hecho es verdad o mentira. Se trata en realidad de los comentarios que uno lee en las redes donde la señora dió su declaración, lo que indigna y lo hace a uno preguntarse si el problema de este país es en realidad la corrupción o la gente intolerante.
Muchos de los Colombianos, Latinoamericanos e incluso, gente de todo el mundo, fueron criados por mujeres que se dedicaban única y exclusivamente al hogar. De hecho, creo que la gran mayoría le debe sus valores a este tipo de crianza. Lo cual me parece mucho más incoherente su pensamiento.
Ser emprendedoras, trabajadoras, influenciadoras, etc, es un privilegio del que muchos no gozan. Porque muchas mujeres sacrifican sus sueños, su vida, por una familia. Muchas prefieren criarlos ellas mismas que una niñera extraña que viene de una familia con costumbres totalmente diferentes, así se jacte de amar al niño. Muchas trabajan desde sus casas y son madres casi tiempo completo y le dan a sus hijos lo mejor de ellas sin tener que renunciar a sus sueños completamente. Pero en ninguno de los dos casos, ese trabajo es remunerado. Es el trabajo más desvalorado del mundo; arreglar una casa, cuidar hijos, salir a reuniones y mantenerse intactas para nuestros maridos, no es trabajo fácil. He escuchado hombres decir que porque trabajan todo el día y llegan a sus casas cansados, es el colmo que la esposa/pareja los ponga a cuidar a sus hijos o cocinar. Que inconsciencia! No se dan cuenta que es el común denominador de los hogares colombianos?, por ejemplo. Un machismo retrógrado que por más que queramos, no se va de este país.
Yo no soy quien para juzgar, vengo de un hogar de madre trabajadora pero de abuela dedicada completamente al hogar, que trabajaba como burra desde las 5am y donde muy pocas veces fue valorada su labor. Si ella no hubiera sido tan dedicada, tal vez, no hubiera tenido los hijos maravillosos que tuvo y además, se tomó el trabajo de criarnos a nosotros, una generación que creció para cansarlos.
Ahora, saldrán los defensores a decir que eran diferentes épocas y que ahora una mujer puede encontrar trabajo de lo que sea y no ser una mantenida. Si, pero no es cuestión de épocas, es cuestión de decisión. Y en el 2019, muchas mujeres optan por esta opción, muy gratificante para conformar y sostener una familia pero muy denigrante para aquellos que con odio expresan lo que de verdad hay en su corazón.
El maltrato es maltrato, no hay manera de excluir algunos comportamientos y ayer leí un psicólogo diciendo, muy sabio él, que el maltrato económico existe y que hay que tratarlo. Entonces nada justifica el hecho de maltratar por tomar la opción de trabajar en el hogar. Del cual muchas no reciben ni un peso pero si insultos y humillaciones.
Los mensajes de odio contra la señora, que escribían hombres y mujeres, que deberían haberse solidarizados por la historia y que muy probablemente ellos mismos o sus padres vinieron de un hogar con una madre dedicada son inconcebibles. "Trabaje" , "mantenida", "floja", "por qué no lo hizo antes, bruta", eran algunos de los miles de calificativos que le dijeron. Me indigna que personas con una mediana educación sean capaces de hacer sentir mal a una mujer maltratada por su privilegio, que muchas tampoco tienen y desean y es estar 100% dedicada a sus hijos y parejas; condición que se opta de mutuo acuerdo en pro del beneficio de una sociedad. Me indigna que sean esos mismos que defienden y pelean por la igualdad de género, por el no maltrato al prójimo pero en las redes hombres y mujeres se desatan con ese odio que deja entrevisto su real educación.
El problema real de Colombia es la gente, están llenos de odio, llenos de ver cómo atacar al que piensa o actúa (en este caso) diferente y humillarlo para sacar todo eso que los perturba. No se escucha con objetividad el real problema de nadie, simplemente se juzga. Ese mismo odio deben sacarlo cuando hay impunidad en violaciones, asesinatos, secuestros, pero aquí son selectivos, pelean por la delincuencia del candidato que no les gusta pero defienden con adjetivos absurdos, el amado.
Las redes se convirtieron en una pelea de escobas de barrio, donde prima más la estupidez que la lógica. Donde dejan ver toda la humarada que tienen en el cerebro. Yo solo espero que toda esa manada de delincuentes de redes sociales, no hayan sido criados por amas de casa, porque qué desfachatez para esas mujeres tener hipócritas en sus casas.
Muchos de los Colombianos, Latinoamericanos e incluso, gente de todo el mundo, fueron criados por mujeres que se dedicaban única y exclusivamente al hogar. De hecho, creo que la gran mayoría le debe sus valores a este tipo de crianza. Lo cual me parece mucho más incoherente su pensamiento.
Ser emprendedoras, trabajadoras, influenciadoras, etc, es un privilegio del que muchos no gozan. Porque muchas mujeres sacrifican sus sueños, su vida, por una familia. Muchas prefieren criarlos ellas mismas que una niñera extraña que viene de una familia con costumbres totalmente diferentes, así se jacte de amar al niño. Muchas trabajan desde sus casas y son madres casi tiempo completo y le dan a sus hijos lo mejor de ellas sin tener que renunciar a sus sueños completamente. Pero en ninguno de los dos casos, ese trabajo es remunerado. Es el trabajo más desvalorado del mundo; arreglar una casa, cuidar hijos, salir a reuniones y mantenerse intactas para nuestros maridos, no es trabajo fácil. He escuchado hombres decir que porque trabajan todo el día y llegan a sus casas cansados, es el colmo que la esposa/pareja los ponga a cuidar a sus hijos o cocinar. Que inconsciencia! No se dan cuenta que es el común denominador de los hogares colombianos?, por ejemplo. Un machismo retrógrado que por más que queramos, no se va de este país.
Yo no soy quien para juzgar, vengo de un hogar de madre trabajadora pero de abuela dedicada completamente al hogar, que trabajaba como burra desde las 5am y donde muy pocas veces fue valorada su labor. Si ella no hubiera sido tan dedicada, tal vez, no hubiera tenido los hijos maravillosos que tuvo y además, se tomó el trabajo de criarnos a nosotros, una generación que creció para cansarlos.
Ahora, saldrán los defensores a decir que eran diferentes épocas y que ahora una mujer puede encontrar trabajo de lo que sea y no ser una mantenida. Si, pero no es cuestión de épocas, es cuestión de decisión. Y en el 2019, muchas mujeres optan por esta opción, muy gratificante para conformar y sostener una familia pero muy denigrante para aquellos que con odio expresan lo que de verdad hay en su corazón.
El maltrato es maltrato, no hay manera de excluir algunos comportamientos y ayer leí un psicólogo diciendo, muy sabio él, que el maltrato económico existe y que hay que tratarlo. Entonces nada justifica el hecho de maltratar por tomar la opción de trabajar en el hogar. Del cual muchas no reciben ni un peso pero si insultos y humillaciones.
Los mensajes de odio contra la señora, que escribían hombres y mujeres, que deberían haberse solidarizados por la historia y que muy probablemente ellos mismos o sus padres vinieron de un hogar con una madre dedicada son inconcebibles. "Trabaje" , "mantenida", "floja", "por qué no lo hizo antes, bruta", eran algunos de los miles de calificativos que le dijeron. Me indigna que personas con una mediana educación sean capaces de hacer sentir mal a una mujer maltratada por su privilegio, que muchas tampoco tienen y desean y es estar 100% dedicada a sus hijos y parejas; condición que se opta de mutuo acuerdo en pro del beneficio de una sociedad. Me indigna que sean esos mismos que defienden y pelean por la igualdad de género, por el no maltrato al prójimo pero en las redes hombres y mujeres se desatan con ese odio que deja entrevisto su real educación.
El problema real de Colombia es la gente, están llenos de odio, llenos de ver cómo atacar al que piensa o actúa (en este caso) diferente y humillarlo para sacar todo eso que los perturba. No se escucha con objetividad el real problema de nadie, simplemente se juzga. Ese mismo odio deben sacarlo cuando hay impunidad en violaciones, asesinatos, secuestros, pero aquí son selectivos, pelean por la delincuencia del candidato que no les gusta pero defienden con adjetivos absurdos, el amado.
Las redes se convirtieron en una pelea de escobas de barrio, donde prima más la estupidez que la lógica. Donde dejan ver toda la humarada que tienen en el cerebro. Yo solo espero que toda esa manada de delincuentes de redes sociales, no hayan sido criados por amas de casa, porque qué desfachatez para esas mujeres tener hipócritas en sus casas.