Nos complicamos con pendejadas, en serio que si, nos dejamos llevar la vida en un sinfín de análisis y miedos que al fin y al cabo solitos, sin ni siquiera la ayuda de nosotros mismos, se resuelven.
Los obstáculos hay que enfrentarlos, a las relaciones hay que meterles la ficha, al trabajo hay que adelantarsele al jefe en cuanto a ideas, a la familia hay que tenerla presente y a las amigas hay que regarlas. Pero, a las pequeñeces de la vida, realmente pequeñeces, hay que dejarlas que solitas se desenreden. A muchos nos funciona; yo me estreso a veces por unas vainas, que después pienso, que pérdida de tiempo y energía. Esa debe ser una filosofía de vida, dejar que fluyan, pero en verdad dejar fluir, porque oigo decir esa frase mucho, pero de aplicarla, pocón pocón. Lo que es pa uno, ni aunque te quites!
Yo no sé si llamarlo destino o que, pero hay acontecimientos en mi vida que pasan en unos momentos, que carajo, perfectísimos! Son cosas de Dios, del Universo, de lo que creas, supongo! Por eso, estresarse no sirve de nada, ya lo que pediste está listo, solo espera el momento.
Y el destino habla, tiene un lenguaje espectacular! Se llaman señales y carajo, como creo en ellas! Cuando quiero una respuesta, abro un libro, una página, el celular, un mensaje, una señora gritando el nombre de la persona que pienso, pero de que llega, llega. Yo tenía desde hace mucho tiempo un número que veía en todas partes, era impresionante y todavía sigo viéndolo y me doy cuenta que es el teléfono del MTA, lo uso todos los días, mi medio de transporte New Yorker! Y así como esas, millones, de hecho hay una muy especial que la contaré a su debido momento pero me tiene con la boca abierta! Entonces, si el destino nos está hablando constantemente y a veces no prestamos atención a los medios que usa para hablarnos, eso quiere decir que ya estamos listos! Que lo que es, es! Un trabalengua de palabras, pero entendieron!
No tiene punto ni quejarse, ni buscar fórmulas donde no las hay. Solo lo que realmente importa es hacer las cosas bien para que absolutamente todo lo que el universo nos vaya a entregar, sea maravillosamente perfecto!
A mí me encantan las señales, que muchas veces llamo dioscidencias, porque son como una guía del camino que debes tomar, estar alerta, creer y tener fé en ellas, porque existen y es el medio de comunicación mejor expresado pero no muy escuchado por los humanos. Y cuando llegan en medio de una tormenta, llegan a dar paz y tranquilidad.
El día que realmente aprendamos que hay que vivir con lo que hoy nos da la vida, a no mortificarse por bobadas, a atesorar lo que realmente queremos, ese día entenderemos por qué el significado de la palabra felicidad. Y ese día, lo aseguro, no dejaremos perder a nadie ni a nada que realmente valga la pena que se quede con nosotros.
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