Friday, March 4, 2016

No a la rehabilitación....

Transformar los sueños. Convertirlos en versiones mejoradas pero jamás hechas basadas solamente en la razón. 

Soy una soñadora adicta sin ganas de ir a rehabilitación. Esos sueños me hacen vivir, me hacen sentir que voy por el camino correcto. Y una opción de vida, es jamás dejarlos ir. 

La vida no se planea, porque casi nunca sale como esperamos, en mi caso, siempre sale mejor. Y una manera de planearla, es soñando. Pero aunque me he equivocado mil veces y algunas han salido terriblemente mal, debo seguir haciéndolo, quiero seguir haciéndolo. 

Esta droga es la más sana del planeta. Es un viaje excepcional con un camino incierto, que poco a poco vamos armando dependiendo de las circunstancias. A mí, cada vez me encanta más soñar mi vida con lo que tengo ahora y aunque el temor a veces frene algunas acciones, ese temor es la seguridad de estar haciendo las cosas bien. 

Ayer hablaba con una vieja amiga, una persona que a pesar que nunca hemos sido las mejores, siempre he sabido que me aprecia demasiado y yo a ella aunque muchas diferencias nos hayan mantenido lejanas. Y la verdad, recordé que cada vez que tengo una conversación con ella, me llena de apoyo, confianza pero sobretodo, sueños. Jamás pensé en volvermela a topar y sentarme con la frescura que me caracteriza a contarle mi vida con tal confianza que sentí que la dejé de ver hace un mes. Y a eso voy, el círculo de la vida, independientemente de lo que sueñes, muchas veces te devuelve a donde has pertenecido siempre. Personas que sueñan a la par. 

Mis amigas son soñadoras, unas más que otras, pero soñadoras. Esos sueños que te llevan a saber qué quieres exactamente para tu vida. Con esos sueños creamos seguridad. Seguridad de saber con qué nos vamos a quedar para siempre independientemente del camino que la realidad nos lleve. Una realidad a veces confusa, porque no terminamos de salir de nuestro asombro y confusión cada vez que esa realidad nos sale con algún sueño en versión mejorada. Lo sé, otro trabalenguas pero más sofisticado. 

Yo jamás he pensado en renunciar a alguna oportunidad que la vida me da porque esas oportunidades siempre han sido llamadas por mis sueños diarios. Soy exclusiva al escogerlas, eso sí. Hay algunas oportunidades que no se toman porque simplemente no pegan con tus sueños. Aunque hay otras, que pensaste que no iban y la realidad se empeña en que las veas hasta que las valores. Esas me gustan más. Siendo una persona a veces distraída, me encanta que los sueños y la realidad me recalquen el camino a tomar. 

Tengo el firme presentimiento que todo va a ir mejor de lo que sueño. Hoy se ve un poco incierto, pero la realidad me demuestra otra cosa a paso lento pero seguro. Los presentimientos son el límite entre la realidad y los sueños. Son ese sentimiento que te mantiene despierta pero con la convicción que el sueño va a ser exactamente mejor cuando se convierta en realidad. 

Me quedo con los sueños, siempre los escogeré. No tengo que explicarlos, no tengo que contarlos, no tengo que armarlos porque la vida misma se encarga de producirlos. La realidad, la realidad es simplemente una taquilla exitosa de una película ganadora de diez oscars. 

Con la sensualidad que New York me ha regalado y que por momentos extraño. YO! 




No comments:

Post a Comment