Tuesday, May 15, 2018

El paraíso del pene pequeño

Uno de los hobbies preferidos de muchos de nosotros es entrar a nuestra red social de preferencia y ver qué hay de nuevo en el mundo. Tengo que reconocer que no sigo a mucha gente del común, mis amigos, familia y uno que otro que por compromiso me toca, pero soy más del mundo exterior.  Algunos me llamarán snob, pero qué más da, así me encanta ver mi feed todos los días. 

Tengo varios "problemitas"  con seguir gente del común y es la continua payasada que ahí se crea. Unos declarándole amor eterno a sus madres, las cuales fijo ni abren una red social en días, como la mía que si acaso, una vez a la semana, y otros sacando su casta ordinaria mostrándo su última adquisición con gran desfachatez. 

Digo esto y me atrevo a dar un dictámen psicológico, porque es de notarse claramente que algún déficit mental tiene que tener una persona para querer ser aceptados por otros virtualemente lo que por naturalidad y con tus seres queridos al lado tuyo debería darse. 

No puedo entender, por qué levantan a mensajes de amor en público a nosotros los visitantes y  no van y se lo dicen en su cara a sus madres o padres o novios o esposos; como también aquel que necesita que el mundo sepa la marca de camisa que tiene, mostrándo el puño al revéz y mal puesta.  Supongo que este tipo de especímenes  lo harán en su intimidad, pero nada natural parece. Y con intimidad, me refiero al mundo natural, no el virtual. Esa necesidad que los demás noten un corazón tan grande, noble y lleno de dinero no es de fiar.  

Estar involucrada de pies a cabeza en el medio de la moda, me ha hecho muy sensible a los símbolos,  estampados que las grandes marcas toman como propias.  Pero querido, el punto no es que yo sepa o no, es tu inseguridad tan absurda que tuviste que ponerte una camisa prácticamente al revéz para demostrarle a tus tres seguidores que tienes algo que algunos no pueden costear. Eso demuestra lo cara que es tu camisa pero lo pobre que es tu cerebro. 

A mí me rompe la cabeza este tipo de actitudes, porque yo siempre he pensado que el que siempre ha tenido, no lo demuestra. Son reglas básicas de la vida. O alguien puede decirme la marca del vestido que usó la directora creativa de la revista Elle hoy en una conferencia en Italia? O si ésa misma ama menos que otros a su madre por el simple heho de no postear lo obvio?

Tengo un nuevo nombre para estos dos tipos de comportamientos, el síndrome del pene pequeño.  Pónganse a pensar, cuando un hombre siente que lo tiene pequeño, habla de su tamaño cada vez que puede y aunque no pueda. Aunque el tamaño no tenga nada que ver, pero eso es tema de otra conversación.  Aquí ocurre lo mismo, necesitan que el mundo se entere qué tan grande es lo pequeño que tienen, sea la billetera o el corazón. 

Hay personas que postean algo con naturalidad, pero eso se nota. No tienen que esforzarse por hacer algo bien estructurado, un outfit, un mensaje. Todo lo que uno es, se refleja inmediatamente.

Al paso que vamos terminaremos viendo fotos de los regalos abiertos con marca respectivamente y un mensaje casi tirándose al piso y cortándose las venas por amor con el ser querido. Espero seguir bloqueando gente que da miedo porque tanta pateticada  enferma mi feed. 


A nosotros, los normales, se nos olvidará algún día que tenemos en nuestro guardarropa una cartera Chanel comprada con esfuerzo y que amamos sobre todas las cosas a nuestras parejas, amigos, hermanos y padres. Mientras eso ocurre, yo seré felíz compartiendo esas fotos en mi chat grupal con las cínicas de mis amigas, con mi novio, mis hermanos y cuñados hasta el cansancio. No hay nada más satisfactorio que destruir a carcajadas la estupidez e inseguridad ajena! Buen día!

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