El tema común de las personas que viven lejos de su país, de sus raíces, es cuánto extrañan todo.
En mi caso particular, cero por cero. No sé si por el hecho de ser muy independiente y modestia aparte, he creado mis sueños solita y solita he luchado por ellos hasta conseguir algunos, no extraño nada. Hasta estos últimos días, donde empecé a extrañar la comida. Creo que ser costeña es un tremendo lío, solo consigo comida del interior del país y aunque es rica, no es lo mismo, yo quiero mi sazón, lo que llevo en la sangre. Y eso ha desatado un montón de antojos innecesarios y unos cambios de humor esporádicos. Nada me sacía.
Extrañar no era parte de mi vocabulario hasta que los bagels y las ensaladas me hartaron. Necesito idear alguna manera de traer lo que necesito. Un bollo de yuca.
Soy muy creativa para muchas cosas, pero hasta hoy, descubrí hasta donde llega mi creatividad cuando he buscado por todo Manhattan un rallador y yuca para poder hacer un bollo de yuca y espero no envenenarme ni envenenar a mis amores. Pero he fallado en el intento, seguiré!
La comida de toda la costa atlántica es muy parecida y descubrí en un chuzo dominicano, el cual nunca había contemplado la posibilidad de entrar hasta que supe que el mamey es el zapote! Bingo, mi jugo favorito. Pero cero, si estuvo bueno pero como pasado, entonces siguen los malos estados de ánimo. Y sigue la búsqueda de mi nuevo amor, el bollito de yuca.
Cuando la gente me pregunta que si extraño mi casa, siempre respondo con la verdad, NO! Cualidad que siempre me ha caracterizado, pero creo un efecto en las personas como si fuera la peor mujer del planeta. Pero que hago si es la verdad, soy absolutamente felíz! Y eso no implica que no tenga altibajos, días fastidiosos, pero nada ha opacado mi felicidad. No sé por qué la gente se empeña en querer que uno conteste que se siente como un zapato para aprobar un veredicto. "Yo solo quiero butifarras y bollo de yuca", es muy difícil de entender?
La vida aquí es casi perfecta, cada día pasan cosas extraordinarias, también me altero por algunas, pero siguen fluyendo. No sé como no había tomado esta decisión antes. No entiendo. Y aunque New York ha sido parte de mi historial de vivencias largas, nunca, jamás como hasta ahora. Mi amor por ella crece cada día más! Barranquilla me dió todo lo que soy, mi personalidad y la sabrosura, porque nadie puede dudar de eso, pero New York es mía. Cómo no se me ocurrió antes que este día podía llegar y haberme preparado con recetas de abuela y aprender a hacer el grandioso bollo de yuca y que todo fuera perfecto!
Mis planes sola han sido mi mejor desición, disfruto cada instante sola. Los museos son para ir solo, quedarte mirando una hora o dos segundos una obra es parte de tus decisiones. Mis largas estadías mirando lejos el río o la gente pasar. Mis escrituras en el tren. Cómo voy a hacer para lograr tener el bollo de yuca listo?! Carajo que cosa tan difícil. Arreglar mi apto y tomarme una copa de vino diaria es mi mayor fortaleza, que profundo, pero así es! Pero ya estoy empezando a considerar e ingresar a alguien más a todos estos planes, muy asustadizo de mi parte, pero se siente perfecto!
A todas las personas que me leen y no encuentrarn sentido a todo lo que dije hoy, les digo: "yo tampoco se lo encuentro" pero les dejo claro, parte de esta demencia se debe al bollo de yuca sin consumar, a esta ciudad que no hace sino sorprenderme diariamente y a ti, que me lees y sonríes.
No comments:
Post a Comment