Vamos a probar que tan bien o mal o pésimo o maravilloso puedo escribir en medio de un montón de shots de alcohol.
No voy a cansarlos diciendo que mi vida es espectral en New York City, porque eso ya se sabe. Hoy tuve, la difícil tarea, de coquetear con un tipo en la puerta de un bar para que nos diera a mí y a mis dos amigas cigarrillos. Ni siquiera el frío en la puerta pudo detenerme de salir sin abrigo y pedírselos. Los dió y obviamente empezó una conversación.
Conversación que me aburrió a los cinco segundos. Por qué? Porque lastimosamente, cuando me gusta alguien, solo miro ese alguien y le dedico mi tiempo completo a esa persona que me hace felíz. Coquetear por cigarrillos? Tarea diaria que no pasa de ahí.
El gusto es una cosa, pero he pasado con él las duras y las maduras y no sé cómo carajo hace el "maldito" como dice Liz (una de mis llaverías New Yorkinas) para mantenerme interesada y queriendo, así no quiera, dar todo por conquistarlo una vez más.
Pero eso es arena de otro costal. Lo realmente importante es la capacidad que tenemos las mujeres para diferenciar un simple coqueteo para conseguir algo, a en verdad "I'm really into him". Bueno, algunas mujeres. Porque sin demeritar el trabajo de algunas, somos pocas las que nos quedamos con el que realmente tiene todo de nosotras.
En mí, es innato. Y no lo digo yo, porque según mi criterio, poco sé coquetear. Pero los que me han conocido, hasta el pelo sé mover. JA! Espectacular me siento que me digan que puedo conseguir lo que sea con solo mover un pelo. Literal.
Esta tarea sale absolutamente natural, en mi caso, cuando poco o cero me interesa el tipo. Pero vayan a preguntarle al tipo en cuestión, me vuelvo un mar de enredos y estupideces y nerviosismos cada vez que estoy a su alrededor. Aunque el tiempo ha hecho lo suyo y me siento cómoda, muy cómoda cuando lo miro fijamente diciéndole, "muero por un beso tuyo babe".
El, lee este blog religiosamente. Lo lee porque le intereso. Si no, ni el trabajo se lo tomara. Y porque lo conozco, sé que desde que empecé a decir que coqueteaba por un cigarrillo, frunció el ceño y pensó: "malparida". I still love you, really, so don't worry. You got me at hello almost six years ago".
Me he cruzado con tipas espectaculares como yo. Las que decimos, divino el tipo pero... Y eso, fácil de ver, difícil de valorar. A veces he llegado a pensar que la soltería de nosotras, se debe a que Drake no ha llegado a nuestras vidas. No, en serio, que tipo tan sexy! Pero volviendo al tema, la soltería se debe a que nos hemos cruzado con tipos que les encanta que aquella que coquetió, lo haga con ellos y con mil más. No entiendo el por qué, pero parece que la promiscuidad es parte de su repertorio. Y tipas "locas", que fuman, toman, independientes hasta el tuétano y claras con lo que quieren en la vida, no es parte de sus "goals". Mal por ellos. Porque así me quede solterona, ya a mis casi 35 años, eso no va a cambiar. Ni siquiera por un buen producto encima.
En fin, coquetear es delicioso, sobretodo en una ciudad como ésta, donde lo haces y disfrutas. Pero contigo misma. Te hace sentir Megan Fox? Esa es la más sexy right?! Hace que uno sienta que vuelve a empezar, que todo por un segundo valga la pena a pesar de los 23F que llevamos encima.
Coqueteen, háganlo hasta donde la vida las lleve, porque es delicioso. Es parte de ser mujer y jugar con los "sentimientos" de esos perros por segundos! Porque al final, estarás contando las horas para volverlo a ver y abrazarlo y que te bese como si la última vez haya sido hace quince días.
With a lot of sensuality! Me, the one and only. Drake's mistress.
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